De Heliodoro Rodríguez

Quibdó (Colombia), [1888]

Señor Emilio Zola

Señor.

Admirador vuestro, no he tenido el placer de leer en el original francés sino muy pocas de vuestras novelas que circulan aquí con mucha dificultad por la sensiblería ‹…›[1] de los tartufos y ultramontanos.

Hoy me dirijo a ‹…› de vuestras obras. Recibid el tributo de admiración que un pobre médico consagra al primer literato de la Francia y al jefe único del naturalismo[2] moderno.

Vuestro admirador

[Heliodoro Rodríguez

Médico y cirujano

Quibdó]


[1]  El símbolo ‹…› indicará palabra o palabras ilegibles.

[2]  Le Rêve de Zola había aparecido por entregas, entre el 1 de abril y el 15 de octubre de 1888, en La Revue illustrée. La edición unitaria original es de la Bibliothèque Charpentier de ese mismo año, y la primera edición ilustrada, de Flammarion, 1892. La novela narra la historia de Angélique, hija de Sidonie Rougon, recogida por el matrimonio Beaumont. Un apasionado fervor por las leyendas de santos crece en la joven, mientras se enamora del hijo, nacido de un matrimonio anterior a su ordenación, del arzobispo, Monseñor de Hautecoeur. Tras fuertes contratiempos, el joven y angélica consiguen casarse. Ella muere el mismo día de la celebración nupcial.

1888 sería importante desde el punto de vista de las aportaciones y reflexiones teóricas sobre la novela, como las de Maupassant, quien en enero presenta un estudio sobre la novela, publicado como prólogo a Pierre et Jean: “Le réaliste, s’il est un artiste, cherchera, non pas à nous montrer la photographie banale de la vie, mais à nous en donner la vision plus complète, plus saisissante, plus probante que la réalité même”. En septiembre, Edmond de Goncourt reúne en un volumen sus Préfaces et manifestes littéraires, que llamará “bulletin des batailles”. Se referirá a las batallas libradas durante treinta años por él sólo o con su hermano en el terreno de la literatura y del arte.