De Laureano Tenreiro

                                                            Ávila, 10 de septiembre de 18991

M. Émile Zola

Illustre maître :

Nous avons perdu la bataille !2 Je dis nous, pas vous, parce que tout homme qui pense a deux patries, la sienne et la France de 1789. Ce pour cela que l’affaire Dreyfus avait un caractère universel. Le combat entre l’erreur et la justice se livrait dans cette France à qui tous les hommes aimaient3.

¿Allez-vous vous taire ?

Ah mon cher maître, suivez la campagne – notre Don Quichotte fit une seconde sortie – écrivez nouvellement qu’il y a milliers de cœurs qui vous suivent qui vous aiment et pour lesquels il n’y a des frontières, il y a des fleuves d’humanité et d’amour.

Votre dévoué serviteur

Colección: I.T.E.M.-C.N.R.S. Centre d’études sur Zola et le Naturalisme.

1. Laureano Tenreiro firma como profesor de «l’Ecole Militaire de Avila» y Capitán de Intendencia. Escribió Contra el regionalismo (La Coruña, 1878), Del Estado. I. Tendencias socialistas (Madrid, 1895), Protección o libre cambio, estudio de hechos (Madrid, 1893) y Apuntes sobre la Administración Militar en la guerra franco-alemana (Madrid, 1899). Membrete: «Academia de Administración Militar. Particular».

2. El remitente puede que esté refiriéndose al hecho de que el 9 de septiembre Dreyfus es de nuevo declarado culpable, pero esta vez por complot con el enemigo, aunque, como hemos dicho, con circunstancias atenuantes.

Los periodistas P. Eduardo de Bray y Ramón Sempau se hicieron eco del proceso de Rennes y del caso Dreyfus en general con El capitán Dreyfus. Un proceso célebre publicado en 1899 en Barcelona por la editorial Maucci. (Ver J.-L. Guereña, «L’affaire Dreyfus en Espagne», ed. cit.)

3. Este mismo 10 de septiembre Zola recibe una carta de Alfred Naquet (republicano y librepensador muy relacionado con España y que conocía personalmente al autor de Les Rougon-Macquart desde su colaboración en el periódico La Tribune) dirigiéndose a él en nombre de Ernesto García Ladevese, literato que estaba organizando un mitin republicano y que solicitaba la presencia de Zola en Madrid o, en cualquier caso, una carta para ser leída.

Zola dirigió a Naquet una respuesta en la que expresaba su deseo de no intervenir en nada de lo que ocurría en el extranjero hasta no tener resuelta la compleja empresa que había iniciado en favor de la Justicia. Sin embargo, Naquet volvió a escribir a Zola con fecha 15 de septiembre con el fin de pedir autorización para enviar a Ernesto García Ladevese la misma misiva que el escritor le había hecho llegar a él, pues entendía que podía ser incluso más impactante que un mensaje especial para la ocasión.

Zola contestará dos días después: «Je ne vois aucun mal à ce que la lettre personnelle que je vous ai écrite, soit lue au congrès de Madrid». (Ver Zola, Correspondances, Tomo IX, ed. dirigida por B. Bakker, Presses de l’Université de Montréal-Editions du CNRS, p.538-539.)

Más de 6.000 personas asistieron, según Le Temps de 31 de octubre, al mitin republicano que tuvo lugar el 29 de octubre en Madrid. La concentración celebraba la caída de la reina Isabel II en 1868. En él se hicieron violentos discursos contra la monarquía y fueron leídas, en medio de la euforia de la multitud, adhesiones de reconocidos republicanos de algunos países europeos.