De Fortunato Muñoz Posse

Buenos Aires (Argentina), 28 de enero de 1898

Pensamiento dedicado a Emilio Zola con motivo de su defensa de Dreyfus.

Emilio Zola no es el defensor de la Francia – no es el defensor de Europa – no es el defensor del mundo – es algo más – es el defensor de un evangelio – Evangelio que a pesar de ser él ateo – se abraza con el de Cristo.

[s/c. Cuyo 591]